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Brigantium

Tipos de CURRICULUMS

Tipos de CURRICULUMS

MODESTO: Yo nací en el seno de una familia pobre y sufrí penurias para acabar la carrera. Por eso le suplico que me contrate.

CHULESCO: He terminado, luego soy Dios. Por ello, le concedo la posibilidad de entrevistarse conmigo, pero que no sirva de precedente. Yo diré cuanto quiero cobrar y el color del Ferrari. Hasta luego, gilipollas.

HIPPIE: El bienestar y la paz mundial han aumentado con la finalización de mis estudios. Como puede comprobar, mi curriculum está impreso en papel reciclado.

FARDÓN: La extensión de mi curriculum era tal, que he decidido enviárselo en CDROM. Puede usted llamarme al móvil o dejar el mensaje a mi secretaria.

CIBERPLASTA: Si visita mi pagina Web podrá ver mi dirección de correo y mi número de abonado del beeper Coca-Cola. También me conecto al canal #curriculum de 8 a 10, y he creado un foro de discusión, desde el cual podrá acceder a un viaje virtual donde conocerá a mi novia, mi perro y trucos de hacker.

CATALANISTA: Si s’acosta una miqueta al meu curricul.lum, podra adonnar-se que parle catala a mes a mes d’uns quantes dialectes del catalá, a saber espanol, catalá de Fransa i catalá de Alemania. Una petita ullada li permetra tambe adonnar-se que disposu de cotxe i podria desplasarme fora del pais catalá.

GUAY: Ossea, no?, estudié la carrera gracias a mi papá, que es guay, y dice que no hace falta que busque trabajo, que él paga. Pero yo, que soy muy intrépido, he decidido hacerme con el mundo de los negocios. ¿Verdad que es diver? Joba, tio, contratame, porfaborja!

ARTHUR ANDERSEN: Soy master MBA, NBA y del Universo. Me ha bastado un vistazo a su empresa para darme cuenta de que tiene problemas. Yo podría ayudarle por una módica cantidad. Pero como usted no tiene ni idea le cobrare el doble.

INGLÉS AVANZADO: Ai want tu incorporate tu llur enterprais, ai am book of servicio militar and guant to cobrar money, if want phone me to speak about mai experiense working in Almusafes’s citti. Have a nice kiss.

INFORMÁTICA AVANZADA: En el verano realicé un curso de 3 horas y cuarto de duración sobre Windows 3.11 avanzado. Asimismo sé programar en Word y dibujar con el scandisk, así como modelado avanzado con Excel. Pero en lo que realmente soy experto es en el retoque fotográfico, empleo indistintamente el Winzip y el Java. Tengo un primo en Albacete que tiene internet.

Mini diccionario HUMORÍSTICO.

Mini diccionario HUMORÍSTICO.

> ... en ALEMÁN.

bus: suban-empujen-estrujen-bajen

luna de miel: Desvirguensen



> ... en ÁRABE.

ascensor: Ali-baba

beso: mojame-la-jeta-saliva-va-saliva-viene

el profeta bélico: Mohamed-starma

fusilamiento: bala-va-atajala



> ... en AUSTRALIANO.

boomerang que no vuelve : Palo



> ... en BRASILEÑO.

calzoncillo: Hamaca-du-bolas



> ... en CHINO.

cabello sucio: chin-champu’

despeinada: chin-su-peine

divorcio: chao-chochi’n

embarazada: ta’-incha’

perro con luz: kan-kon-kin-ke.



> ... en FRANCÉS.

me equivoqué: Le Pifie`



> ... en GUARANÍ.

detective: averigüaré



> ... en ITALIANO.

calzoncillo: Lacasitademiacolita



> ... en JAPONÉS.

barrendero: yoquito-lacaca

bebé: Toi toito kagaito

bomba atómica: Nicaca keda.

desnudarse: Sakate lateta

diarrea: cagao toito

eyaculación precoz: Ya’ tah.

homosexual: malica quesuno

pediatra: yo-kuro karajito

papel higiénico: Kita Kakita

piloto: popoco-memato

político honrado: niquito-nipongo

secretaria: Nagas-aki



> ... en LATÍN.

vine, vi, compré: Veni, Vedi, Visa.



> ... en RUSO.

insecto: moshka

perro comiendo donuts: Troski maska roska

suegra: storva



> ... en ZULÚ.

abuela: tata

bocadillo de marisco: bimbo-gamba-bimbo

café: bonka

cementerio: tumba-tumba

la abuela se ha muerto por comer un bocadillo de marisco en mal estado: tata-tumba; bimbo-gamba-bimbo chunga

marisco: gamba

pan: bimbo

venta de ocasión: ganga-ganga

El arte de la PRUDENCIA.

El arte de la PRUDENCIA.

Baltasar Gracián.


1 al 10

1. Hoy todo ha logrado la perfección, pero ser una auténtica persona es la mayor. Más se precisa hoy para ser sabio que antiguamente para formar siete, y más se necesita para tratar con un solo hombre en estos tiempos que con todo un pueblo en el pasado.

2. Carácter e inteligencia: los dos polos para lucir las cualidades; uno sin otro es media buena suerte. No basta ser inteligente, se precisa la predisposición del carácter. La mala suerte del necio es errar la vocación en el estado, la ocupación, la vecindad y los amigos.

3. Manejar los asuntos con expectación. Los aciertos adquieren valor por la admiración que provoca la novedad. Jugar a juego descubierto ni gusta ni es útil. No descubrirse inmediatamente produce curiosidad: especialmente cuando el puesto es importante surge la expectación general. El misterio en todo, por su mismo secreto, provoca veneración. Incluso al darse a entender se debe huir de la franqueza. El silencio recatado es el refugio de la cordura.

4. El saber y el valor contribuye conjuntamente a la grandeza. Hace al hombre inmortal porque ellos lo son. Tanto es uno cuanto sabe, y el sabio todo lo puede. Un hombre sin conocimientos es un mundo a oscuras. Es necesario tener ojos y manos, es decir juicio y fortaleza. Sin valor es estéril la sabiduría.

5. Hacerse indispensable. No hace sagrada la imagen el que la pinta y adorna, sino el que la adora. El sagaz prefiere los que le necesitan a los que dan las gracias. La esperanza cortés tiene buena memoria, pero el agradecimiento vulgar es olvidadizo y es un error confiar en él.

6. Estar en la cima de la perfección. No se nace hecho. Cada día uno se va perfeccionando en lo personal y en lo laboral, hasta llegar al punto más alto, a la plenitud de cualidades, a la eminencia. Algunos nunca llegan a ser cabales, siempre les falta algo; otros tardan en hacerse.

7. Evitar las victorias sobre el jefe. Toda derrota es odiosa, y si es sobre el jefe o es necia o es fatal. Siempre fue odiada la superioridad, y más por los superiores. Será fácil hallar quien quiera ceder en éxito y en carácter, pero no en inteligencia, y mucho menos un superior. A los jefes les gusta ser ayudados, pero no excedidos.

8. No apasionarse: la señal del más elevado espíritu. Su misma superioridad le libra de la esclavitud a las impresiones pasajeras y comunes. No hay mayor señorío que el de sí mismo, de las propias pasiones. Es el triunfo de la voluntad. Y si la pasión puede afectar a lo personal, nunca alcance lo laboral, y menos aún cuanto mayor sea. Esta es la forma inteligente ahorrar disgustos y de lograr reputación pronto y fácilmente.

9. Eludir los defectos de su nación. Ninguna nación se escapa de algún defecto innato, incluso la más culta, defecto que censuran los Estados vecinos como cautela o como consuelo. Corregir, o por lo menos disimular, estos efectos es un triunfo; con ello se consigue el crédito de único entre los suyos, pues siempre se estima más lo que menos se espera.

10 Fortuna y fama. Lo que tiene de inconstancia la una, tiene de firmé la otra. La primera sirve para vivir, la segunda para después; aquella actúa contra la envidia, ésta contra el olvido.

11 al 20

11. Tratar con quien se pueda aprender. El trato amigable debe ser una escuela de erudición, es y la conversación una enseñanza culta. El prudente frecuenta las casas de los hombres eminentes. Hay que complementar lo útil del aprendizaje con lo gustoso de la conversación.

12. Naturaleza y arte, materia y elaboración. No hay belleza sin ayuda, ni perfección que no parezca bárbara sin la participación del arte: socorre lo malo y perfecciona lo bueno. Todo hombre parece tosco sin el arte. Es necesario pulirse para alcanzar la perfección.

13. Obrar con intención, con primera y con segunda intención. La vida del hombre es milicia contra la malicia del hombre: la sagacidad pelea con estratagemas de mala intención. Nunca hace lo que indica: apunta, si, para despistar; se insinúa con destreza y disimulo; y actúa en la inesperada realidad, atenta siempre a confundir. Deja caer una intención para tranquilizar la atención ajena, y gira inmediatamente contra ella, venciendo por lo impensado.

14. El fondo y la forma. No basta la sustancia, también se necesita la circunstancia. Los malos modos todo lo corrompen, hasta la justicia y la razón. Los buenos todo lo remedian: doran el no, endulzan la verdad y hermosean la misma vejez. En las cosas tiene gran parte el cómo.

15. Tener inteligencias auxiliares. Es una gran suerte de los poderosos acompañarse de hombres de gran entendimiento que les saquen de todos los problemas causados por la ignorancia y que incluso peleen por ellos las luchas más difíciles. El que no pudiera alcanzar a tener la sabiduría en servidumbre, que la alcance en la amistad.

16. Saber con recta intención garantiza la abundancia de aciertos. Un buen entendimiento casado con una mala voluntad fue siempre una violación monstruosa.

17. Variar de estilo al actuar. No obrar siempre igual. Así se confunde a los demás, especialmente si son competidores. No hay que obrar siempre de primera intención, pues nos captarán la rutina y se anticiparán y frustrarán las acciones. Tampoco hay que actuar siempre de segunda intención, pues entenderán la treta cuando se repita.

18. Aplicación y capacidad. No hay eminencia sin ambas, y si concurren, la eminencia es aún mayor. Es mejor conseguir una medianía con aplicación que una superioridad sin ella. La reputación se compra con trabajo: poco vale lo que poco cuesta.

19. No comenzar con demasiada expectación. Es un chasco frecuente ver que todo lo que recibe muchos elogios antes de que ocurra no llegará después a la altura esperada. Lo real nunca puede alcanzar a lo imaginado, porque imaginarse las perfecciones es fácil, pero es muy difícil conseguirlas.

20. Ser hombre de su época. Los hombres de rara eminencia dependen de la época en que viven. Las cosas tienen su tiempo; incluso las eminencias dependen del gusto de su época. Pero la sabiduría lleva ventaja: es eterna, y si éste no es su tiempo lo serán otros muchos.





21 al 30

21. El arte de la suerte. La buena suerte tiene sus reglas; no todo son casualidades para el sabio; el esfuerzo puede ayudar a la buena suerte. Si bien se piensa, no hay otro camino sino el de la virtud y la prudencia, porque no hay más buena ni mala suerte que la prudencia o la imprudencia.

22. Ser hombre agradable y jugosa conversación. La munición de los discretos es la galante y gustosa erudición, es decir, un saber práctico de todas las cosas corrientes, más inclinado a lo gustoso y elevado que a lo vulgar. Es conveniente tener una buena reserva de frases ingeniosas y comportamientos galantes y saberlos emplear en el momento recuadro. Más le valió a algunos la sabiduría que se comunica en el trato social que todos los conocimientos académicos.

23. No tener un defecto. Es nuestro destino tener defectos. Pocos viven sin ellos, tanto en lo moral como en el carácter. Sería una gran habilidad convertirlos en motivo de estimación. César supo cubrir de laureles su calvicie.

24. Moderar la imaginación es el todo para la felicidad. Unas veces hay que refrenarla y otras ayudarla: el buen sentido la ajusta.

25. Ser buen entendedor. Saber razonar era la más elevada de las artes; ya no es suficiente: ahora es necesario adivinar, y más en asuntos que pueden decepcionar. No puede ser entendido el que no sea buen entendedor. Las verdades que más nos importan vienen siempre a medio decir. El prudente debe saber entenderlas: resuena la credulidad en las cosas favorables y la estimula en las odiosas.

26. Encontrar el punto débil de cada uno. Este es el arte de mover las voluntades. Es más una destreza que determinación. Es saber por dónde se ha de entrar a cada uno. Primero hay que conocer el carácter, después tocar el punto débil, insistir en él, pues infaliblemente se quedará sin voluntad.

27. Mejor lo intenso que lo extenso. La perfección no consiste en la cantidad, sino en la calidad. Todo lo muy bueno fue siempre poco y raro: usar mucho lo bueno es abusar.

28. No ser vulgar en nada. No serlo en el gusto. Los hartazgos de aplauso popular no satisfacen a los discretos. El vulgo admira la necedad común y rechaza el consejo excelente.

29. Tener entereza. Hay que estar siempre de parte de la razón, con tal decisión que ni la pasión del vulgo ni la fuerza de la violencia obliguen jamás a pisar la raya de la razón

30. No dedicarse a ocupaciones desacreditadas. Sólo se obtiene desprecio y no renombre. Las sectas del capricho son muchas y el hombre cuerdo debe huir de todas ellas. Hay gustos exóticos que siempre se casan con todo aquello que los sabios repudian.





31 al 40

31. Conocer a los afortunados, para escogerlos, y a los desdichados, para rechazarlos. La mala suerte es, con frecuencia, culpa de la estupidez y no hay contagio más pegadizo para los próximos al desdichado. Nunca se debe abrir la puerta al menor mal, pues siempre venderán tras el, a escondidas, otros mucho y mayores. En la duda lo mejor es acercarse a los sabios y prudentes, pues tarde o temprano dan con la buena suerte.

32. Tener fama de complaciente. Es fundamental para que gusten los que gobiernan; es una excelente calidad para que los soberanos obtengan la gracia de todos. Esta es la ventaja de mandar: poder hacer más bien que todos los demás.

33. Saber apartarse. Es una gran lección de la vida el saber negar, jamás pero lo es mayor el negarse uno mismo, tanto en los negocios como en el trato personal. Peor es ocuparse de lo inútil que no hacer nada. Para ser prudente no basta no ser entrometido: hay que procurar que no te entrometan.

34. Conocer su mejor cualidad. Hay que cultivar la cualidad más relevante y ayudar a las demás. Cualquiera habría triunfado si hubiera conocido su mejor cualidad. Lo que la pasión exalta con rapidez, tarde lo desengaña el tiempo.

35. Sopesar las cosas. Más las que más importa. Algunos hacen mucho caso de lo que importa poco y poco de lo que importa mucho, sopesando siempre al revés. El sabio todo lo sopesa, aunque ahonda especialmente donde hay profundidad y dificultades y dónde cree que a veces hay más de lo que piensa.

36. Tantear su suerte para actuar, para comprometerse. Es un gran arte saber gobernar la suerte, esperándola (pues también cabe la espera en ella) u obteniéndola (pues tiene turno favorable y oportuno). Pero su comportamiento es tan anómalo que no se puede entender del todo. Quien la encontró favorable, prosiga con atrevimiento, pues suele apasionarse por los audaces y, como mujer deslumbrante que es, por los jóvenes.

37. Conocer las insinuaciones y saber usarlas. Es el punto más sutil del trato humano. Se usan para probar los ánimos y, de la manera más disimulada y penetrante, el corazón.

38. Saber retirarse cuando se está ganando. Es lo que hace los jugadores profesionales. Tan importante es una lúcida retirada como un ataque esforzado. Hay que poner a salvo los éxitos cuando hubiera bastantes, incluso cuando fueran muchos.. Un éxito continuado fue siempre sospechoso; es más segura la buena fortuna alterna. La fortuna se cansa de llevar a uno a cuestas durante mucho tiempo.

39. Conocer cuando las cosas están en su punto, en su sazón, y saberlos disfrutar. Todas las obras de la naturaleza llegan al colmo de su perfección: hasta allí fueron ganando, desde allí irán perdiendo.

40. Don de gentes. Conseguir la admiración general es mucho, pero es más ganar el afecto. La cortesía es el mayor embrujo político de los grandes personajes. Primero hechos y después palabras.





41 al 50

41. Nunca exagerar. Es importante para la prudencia no hablar con superlativos, para no faltar a la verdad y para no deslucir la propia cordura. Las exageraciones son despilfarros de estima y dan indicio de escasez de conocimiento y gusto. La alabanza despierta vivamente la curiosidad, excita el deseo. Después, si no se corresponde el valor con el precio, como sucede con frecuencia, la expectación se vuelve contra el engaño y se desquita con el desprecio de lo elogiado y del que elogio.

42. La natural capacidad de mando. Es una secreta fuente de superioridad. No debe proceder de un enfadoso artificio, sino de una naturaleza imperiosa.

43. Sentir con los menos y hablar con los más. Querer ir contracorriente hace imposible descubrir los engaños y es peligroso. Sólo Sócrates podía hacerlo. La verdad es de pocos, pero el engaño es tan común como vulgar.

44. Simpatía con los grandes hombres. Una cualidad de héroe es concordar con los héroes. Esta simpatía es un prodigio de la naturaleza tanto por lo oculto como por lo ventajoso. Existe un parentesco de corazones y de caracteres. Sus efectos son los que la ignorancia vulgar atribuye a la magia.

45. Usar, y no abusar, de las segundas intenciones. No se deben mostrar ni dar a entender. Todo artificio se debe encubrir, pues es sospechoso, y más las segundas intenciones, pues son odiosas. El engaño se usa mucho, por eso y para evitar la desconfianza hay que multiplicar el recelo, sin mostrarlo. El recelo distancia e invita a la venganza, despierta el mal que no se había imaginado.

46. Corregir su antipatía. Solemos aborrecer de modo gratuito, incluso antes de conocer las supuestas cualidades. La cordura debe corregirlo, pues no hay peor descrédito que aborrecer a los mejores.

47. Huir de los asuntos difíciles y peligrosos. Es una de las primeras tareas de la prudencia. Estos asuntos son tentaciones del juicio y es más seguro huirlas que vencerlas.

48. Cuanto mayor fondo tiene el hombre tanto tiene de persona. Como los brillos interiores y profundos del diamante, lo interior del hombre siempre debe valer el doble que lo exterior. Hay sujetos que sólo son fachada, como casas sin acabar porque faltó caudal: tiene la entrada de palacio y de choza las habitaciones. No hay en estos donde descansar, o todo descansa, porque tras el saludo se acabó la conversación.

49. Ser hombre ocioso y observador. El manda en los objetos y no los objetos en el. Entiende y valora la esencia de cualquiera con sólo verlo. Todo lo descubre, advierte, alcanza y comprende.

50. Nunca perderse el respeto a sí mismo. Es mejor que ni siquiera se familiarice consigo mismo a solas. Su misma entereza debe ser la norma propia de su rectitud.





51 al 60

51. Saber elegir. Vivir es saber elegir. Se necesita buen gusto y un juicio muy recto, pues no son suficientes el estudio y la inteligencia. No hay perfección donde no hay elección.

52. Nunca perder la compostura. La finalidad principal de la prudencia es no perder nunca la compostura. Cualquier exceso de pasiones perjudica a la prudencia. Uno debe ser tan dueño de sí que ni en la mayor prosperidad ni en la mayor adversidad nadie pueda criticarle por haber perdido la compostura.

53. Ser diligente e inteligente. La diligencia hace con rapidez lo que la inteligencia ha pensado con calma. La prisa es una pasión de necios: como no descubren el límite, actúan sin reparo. Por el contrario, los sabios suelen pecar de lentos, pues una mirada atenta obliga a detenerse.

54. Tener valor y prudencia. Hasta las líbrese atreven con el león muerto. Con el valor no hay bromas. Si se cede en lo primero, también habrá que ceder en lo segundo, y así hasta el final. Más daña la flaqueza del ánimo que la del cuerpo.

55. Saber esperar. Hacerlo demuestra un gran corazón, con más amplitud de sufrimiento. Nunca apresurarse, nunca apasionarse. Si uno es señor de sí, lo será después de los otros. La espera prudente sazona los aciertos y madura los secretos pensamientos.

56. Tener buenas intromisiones. Nacen de una afortunada prontitud. Algunos piensan mucho para después equivocarse en todo, mientras otros lo aciertan todo sin pensarlo antes.

57. Más seguros con los reflexivos. Es suficientemente rápido lo que está bien. Lo que se hace deprisa, deprisa se deshace. Lo que mucho vale, mucho cuesta. Lo que tiene que durar una eternidad, debe tardar otra en hacerse.

58. Saber adaptarse. Uno no se debe mostrar igualmente inteligente con todos, ni se deben emplear más fuerzas de las necesarias. Ni derroches de sabiduría ni de méritos.

59. Salir con buen pie. Atención a los finales: hay que poner más cuidado en un final feliz que en una aplaudida entrada. Es frecuente que los afortunados tengan muy favorables comienzos y muy trágicos finales. Pocas veces acompaña la suerte a los que salen: es educada con los que vienen y descortés con los que van.

60. Buen juicio. Algunos ya nacen prudentes. Con la edad y la experiencia la razón madura cumplidamente.





61 al 70

61. Eminencia en lo mejor. Es una gran singularidad entre la pluralidad de perfecciones. No puede haber hombre grande que no tenga alguna cualidad sublime. Las medianías no son objeto de aplauso.

62. Contar con buenos colaboradores. Algunos quieren que su extremada perspicacia dominen sobre las limitaciones de los colaboradores. Es una peligrosa satisfacción que merece un castigo fatal.

63. La excelencia de ser el primero. Es una gran ventaja ser mano en el juego, pues gana en igualdad de circunstancias. Algunos prefieren ser primeros en segunda categoría que ser segundos en la primera.

64. Ahorrarse disgustos. Es útil y cuerdo ahorrarse disgustos. La prudencia evita muchos. No hay que dar malas noticias.

65. Un gusto excelente. Se puede cultivar, igual que la inteligencia. La excelente comprensión de las cosas refina el deseo y después aumenta el placer de conseguirlas.

66. Cuidado para que salgan bien las cosas. Algunos ponen el objetivo más en una dirección rigurosa que en alcanzar el éxito. El que vence no necesita dar explicaciones. La mayoría no percibe los detalles del procedimiento, sino los buenos o malos resultados. Todo lo dora un buen final. La regla es ir contra las reglas cuando no se puede conseguir de otro modo un resultado feliz.

67. Preferir las ocupaciones de reconocido prestigio. Hay empleos expuestos a la aclamación general, y hay otros, aunque más importantes, absolutamente invisibles.

68. Hacer que comprendan. Es más importante que hacer recordar. Unas veces hay que recordar y otras aconsejar.

69. No rendirse a los malos humores. El gran hombre nunca se sujeta a las variaciones anímicas. Conocerse es empezar a corregirse.

70. Saber negar. No se debe conceder todo, ni a todos. Tanto importa saber negar como saber conceder y pelos que mandan es una prudencia necesaria. Y aquí interviene la forma: más se estima el no de algunos que el si de otros, porque un no dorado satisface más que un si a secas. Es mejor que queden siempre algunos restos de esperanza para que templen lo amargo de la negativa.





71 al 80

71. No ser desigual, de proceder anómalo. El hombre prudente siempre fue el mismo en todas sus buenas cualidades, que esto habla bien de su inteligencia.

72. Ser decidido. Menos daña la mala ejecución que la falta de decisión. No se corrompen tanto las materias cuando corren como estancadas.

73. Saber usar evasivas. Es el recurso de los prudentes. Con la galantería de un donaire suelen salir del más intrincado laberinto. Con una sonrisa se evita la contienda más difícil. Cambiar de conversación es una treta cortés para decir que no. No hay mayor discreción que no darse por enterado.

74. No ser intratable. Las verdaderas fieras están en las ciudades. Ser inaccesible es vicio de los que se desconocen a sí mismos, los que con los honores cambian los humores. Enfadar al principio no es camino para la estima. Para subir al puesto agradaron a todos, y una vez en él se quieren desquitar enfadando a todos. Por la ocupación deben tratar con muchos, pero por aspereza y arrogancia todos les huyen. Para éstos el mejor castigo es dejarlos estar, apartando la prudencia junto con el trato.

75. Elegir un modelo elevado, más para superarlo que para imitarlo. Hay ejemplares de grandeza y textos animados por la reputación. Propóngase como modelo, cada uno en su ocupación, a los de más mérito, no tanto para seguirlos como para adelantarlos. Alejandro lloró, no a Aquiles sepultado, sino a sí mismo cuando aún no había llegado a la fama. No hay nada que excite más las ambiciones en el ánimo como el clarín de la fama ajena. El mismo que abate la envidia alienta la nobleza.

76. No estar siempre de broma. La prudencia se conoce en la seriedad, que está más acreditada que el ingenio. El que siempre está de burlas no es hombre de veras. A éstos los igualamos con los mentirosos al no creerlos; a los unos por recelo de la mentira, a los otros de su burla. Nunca se sabe cuándo hablan con juicio, lo que es tanto como no tenerlo. No hay mayor desaire que el continuo donaire. Otros ganan fama de chistosos y pierden el crédito de prudentes. Lo jovial debe tener su momento, y la seriedad todos los demás.

77. Saber adaptarse a todos.Es el gran arte de ganar a todos, porque la semejanza atrae la simpatía. Observar los caracteres y ajustarse al de cada uno. Al serio y al jovial seguirles la corriente, transformándose cortésmente. Es necesario para los que dependen de otros. Esta gran destreza para vivir necesita una gran capacidad.

78. Comenzar con pies de plomo. La Necedad siempre entra de rondón, pues todos los necios son audaces. Su misma estupidez, que les impide primero advertir los inconvenientes, después les quita el sentimiento de fracaso. Pero la Prudencia entra con gran tiento. Sus batidores son la Observación y la Cautela; ellas van abriendo camino para pasar sin peligro. Cualquier Acción Irreflexiva está condenada al fracaso por la Discreción, aunque a veces la salva la Suerte. Conviene ir con cuidado donde se teme que hay mucho fondo; que lo prepare la Sagacidad y que la Prudencia vaya ganando terreno. Hoy hay muchos bajíos en el trato humano y conviene ir siempre con la sonda en la mano.

79. Carácter jovial. Con moderaci6n es una cualidad y no un defecto. Un grano de gracia todo lo sazona. Los mayores hombres también mueven la pieza del donaire, que atrae la gracia de todo el mundo. Pero respetando la prudencia y guardando el decoro. Otros hacen de una gracia el atajo para salir airosamente de un problema, pues hay cosas que se deben tomar en broma, incluso a veces las que el otro toma más en serio. Indica apacibilidad y es embrujo de los corazones.

80. Cautela al informarse. Se vive más de oídas que de lo que vemos. Vivimos de la fe ajena. El oído es la segunda pueda de la verdad y la principal de la mentira. De ordinario la verdad se ve y excepcionalmente se oye. Raras veces llega en su puro elemento y menos cuando viene de lejos: siempre trae algo de mezcla de los ánimos por donde ha pasado.





81 al 90

81. Renovar el lucimiento. La excelencia suele envejecer, y con ella la fama. La costumbre disminuye la admiración y una novedad mediana suele vencer a la mayor eminencia una vez envejecida. Hay que renovar el valor, el ingenio, el éxito, todo. Hay que aventurarse a renovar en brillantez, amaneciendo muchas veces como el sol, cambiando las actividades del lucimiento. La privación provocará el deseo, y la novedad el aplauso.

82. Nunca apurar ni el mal ni el bien. Un sabio redujo toda la sabiduría a la moderación en todo. Apurar el derecho es injusticia, y la naranja que mucho se exprime amarga. Incluso en el placer nunca se debe llegar a los extremos. El mismo ingenio se agota si se apura y sacará sangre en lugar de leche quien esquilme como si fuera un tirano.

83. Permitirse algún desliz venial. Un descuido suele ser a veces la mejor recomendación de las buenas cualidades. La envidia tiene su ostracismo, tanto más civil cuanto más criminal: acusa a lo muy perfecto de que peca en no pecar, y condena del todo lo que es perfecto en todo. La censura hiere, como el rayo, las más elevadas cualidades.

84. Saber valerse de los enemigos. Hay que saber coger todas las cosas no por el filo, para que hieran, sino por la empuñadura, para que defiendan; especialmente la emulación. Al hombre sabio le son más útiles sus enemigos que al necio sus amigos. Una malevolencia suele allanar montañas de dificultad que la benevolencia no se atrevería a pisar. A muchos sus enemigos les fabricaron su grandeza. Es más fiera la lisonja que el odio, pues éste señala defectos que se pueden corregir, pero aquélla los disimula. La cautela es grande cuando se vive junto a la emulación, a la malevolencia.

85. No servir de comodín. El mucho uso de lo excelente se convierte en abuso. Como todos lo desean, al final todos se enfadan. El que todos lo deseen desemboca en el enfado de todos. Es un gran defecto no servir para nada, y no menor querer servir para todo. Estos pierden por querer ganar muchas veces, y después son tan odiados como antes fueron deseados. Se encuentran estos comodines en cualquier género de perfecciones: pierden la inicial consideración de extraordinarias y se desprecian por comunes. El único remedio de todo lo extremado es guardar equilibrio en el lucimiento: la perfección debe ser máxima, pero la ostentación moderada. Cuanto más luce una antorcha, más se consume y menos dura. Una exhibición limitada se premia con una mayor estima.

86. Prevenir los rumores. La muchedumbre tiene muchas cabezas, y por eso muchos ojos para la malicia y muchas lenguas para el descrédito. A veces corre por ella un rumor que afea la mejor reputación y si se convierte en una extendida burla acabará con el renombre. Con frecuencia nace por algún error notorio, por ridículos defectos que son materia adecuada a las murmuraciones. El hombre prudente debe evitar estos descréditos oponiendo sus dotes de observación a la insolencia vulgar. Es más fácil prevenir que remediar.

87. Cultura y refinamiento. El hombre nace bárbaro; debe cultivarse para vencer a la bestia. La cultura nos hace personas, y más cuanto mayor es la cultura. Gracias a ella Grecia pudo llamar bárbaro al resto del mundo. La ignorancia es muy tosca. Nada cultiva más que el saber. Pero incluso la cultura es grosera sin refinamiento.

88. Amplitud en el trato. Hay que procurar que el trato sea elevado. El gran hombre no debe tratar de lo insignificante. Nunca se debe entrar en demasiados pormenores, y menos en las cosas desagradables. Aunque es ventajoso darse cuenta de todo como al descuido, no lo es quererlo averiguar todo con desmesurado interés. Mandar es, en gran parte, no darse por enterado. Hay que dejar pasar la mayoría de las cosas entre familiares, amigos y especialmente entre enemigos.

89. Conocerse a sí mismo. Conocer el carácter, la inteligencia, las opiniones y las inclinaciones. No se puede ser dueño de sí si primero no se conoce uno mismo. Cuando uno se despreocupe de su imagen exterior, debe conservar la interior para enmendarla y mejorarla. Tiene que conocer las fuerzas de su prudencia y perspicacia para emprender proyectos, comprobar su tesón para vencer el riesgo, tener medido su fondo y su capacidad para todo.

90. El arte para vivir mucho: vivir bien. Dos cosas acaban rápidamente con la vida: la necedad o el vicio. Unos perdieron la vida por no saberla guardar y otros por no querer hacerlo. Igual que la virtud es el premio de la virtud, el vicio es el castigo del vicio. Quien vive deprisa en el vicio, pronto termina de dos maneras: acaba con la vida y con la honra. Quien vive deprisa en la virtud, nunca muere.





91 al 101

91. Obrar sólo si no hay dudas sobre la prudencia. La sospecha de desacierto en el que actúa se convierte en evidencia para el que mira y mucho más si fuera un competidor. Si acaloradamente se adopta, con dudas, una decisión, después, sin pasión, se condenará la necedad manifiesta. Son peligrosas las acciones en las que duda la prudencia. Es más seguro no realizarlas. La prudencia no admite probabilidades.

92. Buen sentido trascendental, es decir, en todo. Es la primera y más alta regla para obrar y hablar, más recomendable cuanto mayores y más elevadas son las ocupaciones. Más vale un grano de buen sentido que montañas de inteligencia. Así se camina seguro, aunque no tan aplaudido. Pero la reputación de prudente es el triunfo de la fama. Con ella se satisface a los prudentes, cuya aprobación es la piedra de toque de los aciertos.

93. Hombre universal. Está hecho de todas las perfecciones y vale por muchos. Hace muy feliz la vida, y traslada este placer a los amigos. La variedad con perfecci6n es entretenimiento de la vida. Es un gran arte saber disfrutar de todo lo bueno. La naturaleza hizo del hombre, por su eminencia, un compendio de todo lo natural; que el arte lo convierta en un universo por el ejercicio y cultivo tanto del buen gusto como de la inteligencia.

94. Capacidad inabarcable. Es mejor que el hombre prudente evite que le midan la profundidad de su sabiduría y méritos, si quiere que todos le veneren. Que sea conocido pero no comprendido. Que nadie le averigüe los límites de la capacidad, para huir del peligro evidente del desengaño. Que nunca dé lugar a que ninguno le alcance del todo. Causa mayor veneración la opinión y la duda sobre dónde llega la capacidad de cada uno que la evidencia de ella, por grande que fuera.

95. Saber mantener la expectación: alimentarla siempre. Hay que prometer más y mucho. La mejor acción debe ser hacer un envite de gran cantidad. No se tiene que echar todo el resto en la primera buena jugada. Es una gran treta saber moderarse en las fuerzas, en el saber, e ir adelantando el triunfo.

96. Un extraordinario buen sentido. Es el trono de la razón, base de la prudencia, y por él cuesta poco acertar. Es el regalo del cielo más deseado por ser el primero y el mejor. Es la primera pieza de la armadura, tan necesaria que si falta cualquier otra el hombre no será llamado falto. Su menos, su falta, se nota más. Todas las acciones de la vida dependen de su influencia, y todas solicitan su aprobación, pues todo tiene que hacerse con seso, con buen sentido. Consiste en una propensión innata a todo lo que está de acuerdo con la razón. Siempre se casa con lo más acertado.

97. Conseguir y conservar la reputación. Es el usufructo de la fama. Cuesta mucho porque nace de las eminencias, más raras cuanto son comunes las medianías. Una vez conseguida, se conserva con facilidad. Obliga mucho y obra más. Es un tipo de majestad cuando llega a ser veneración, por la sublimidad de su origen y de su ámbito. Aunque la reputación en sí misma siempre se ha valorado.

98. Ocultar la voluntad. Las pasiones son los portillos del ánimo. El saber más práctico consiste en disimular. El que juega a juego descubierto tiene riesgo de perder. Que compita la reserva del cauteloso con la observación del advertido. A la mirada de lince, un interior de tinta de calamar. Es mejor que no se sepa la inclinación, para evitar ser conocido tanto en la oposición como en la lisonja.

99. Realidad y apariencia. Las cosas no pasan por lo que son, sino por lo que parecen. Son raros los que miran por dentro, y muchos lo que se contentan con lo aparente. No basta tener razón si la cara es de malicia.

100. El hombre desengañado, que conoce los errores y engaños de la vida: es sabio virtuoso y filósofo del mundo. Serlo, pero no parecerlo y mucho menos hacer ostentación. La filosofía moral está desacreditada, aunque es la mayor ocupación de los sabios. La ciencia de los prudentes vive desautorizada. Séneca la introdujo en Roma y luego se conservó en los palacios. Hoy se considera impertinente, pero siempre el desengaño fue pasto de la prudencia y delicia de la entereza.

101. La mitad del mundo se está riendo de la otra mitad, y ambas son necias. Según las opiniones, o todo es bueno o todo es malo. Lo que uno sigue el otro lo persigue. Es un necio insufrible el que quiere regularlo todo según su criterio. Las perfecciones no dependen de una sola opinión: los gustos son tantos como los rostros, e igualmente variados. No hay defecto sin afecto. No se debe desconfiar porque no agraden las cosas a algunos, pues no faltarán otros que las aprecien. Ni enorgullezca el aplauso de éstos, pues otros lo condenarán. La norma de la verdadera satisfacción es la aprobación de los hombres de reputación y que tienen voz y voto en esas materias. No se vive de un solo criterio, ni de una costumbre, ni de un siglo.





DATOS BIOGRÁFICOS.

Nacido en Belmonte de Gracián, aldea de Calatayud, a principios de 1601. Se crió en Toledo con Antonio Gracián, tío suyo, y cumplidos los dieciocho años ingresó en la Compañía de Jesús, en el noviciado de Tarragona. Profesor en el Colegio de la Compañía en Calatayud, estudió Teología, y tras recibir las sagradas órdenes hizo profesión solemne en 1635. Fue capellán del ejército del marqués de Leganés en la guerra de Cataluña, rector del noviciado de Tarragona y profesor de Humanidades, Filosofía, Teología Moral y Sagrada Escritura. Los problemas ocasionados por la publicación de sus obras, dieron lugar a su traslado a Graus y posteriormente a Tarazona, ciudad donde falleció a finales de 1658.


BIBLIOGRAFÍA.

Escribió El Héroe (Huesca, 1637), El político Fernando el Católico (Zaragoza, 1641), Agudeza y arte de ingenio (Madrid, 1642), El Discreto (Huesca, 1646), Oráculo manual y arte de prudencia (Huesca, 1647), El Criticón (Huesca, 1651) y El Comulgatorio (Huesca, 1653). En deteminado momento le fueron atribuidas las Selvas de todo el año (Barcelona, 1668), atribución que ningún investigador mantiene en la actualidad. De todas ellas se han hecho innumerables ediciones en todo el mundo.

El sentimiento de CULPA.

El sentimiento de CULPA.

La culpa nadie quiere cargar con ella. Uno de los errores más comunes del ser humano reside en no aceptar las realidades o consecuencias de nuestras acciones.Vivir con culpa es malo,especialmente,cuando uno ha comenzado el proceso de automejoramiento; si te sientes culpable por algo debes de pedir disculpas y te liberarás de tu cargo de conciencia.

Veamos algunas definiciones de lo que significa culpa:

CULPA: Falta, delito o (para los creyentes) pecado que se comete voluntariamente.

CULPABLE: Que tiene culpa. Aplícase a personas, cosas y acciones.

DELITO: Culpa, crimen. Violación de la ley. Acción u omisión voluntaria que la ley castiga.

FALTA: Acto contrario al deber u obligación.




1. PRECISIONES sobre la CULPA.

La culpa te fija en sucesos pasados; te sientes abatido molesto por algo que dijiste o hiciste y gastas tus momentos presentes afligido por comportamientos pasados.



La culpabilidad funciona de la siguiente manera. Alguien emite un mensaje destinado a recordarte que has sido una mala persona por algo que dijiste o no dijiste, sentiste o no sentiste, hiciste o no hiciste. Tú respondes sintiéndote mal e incomodo en tu momento presente.



La culpabilidad es, con mucho, la emoción que despilfarra mayor cantidad de energía emocional. Porque por definición, te estas sintiendo inmovilizado en el presente por algo que ya pasó, Y no existe culpabilidad por grande que sea, que pueda cambiar la historia. El grado de inmovilización puede abarcar desde una pequeña incomodidad hasta una severa depresión. Si simplemente estas aprendiendo lecciones de tu pasado, y prometiéndote evitar la repetición de algún comportamiento especifico, eso no se llama culpa.



EL código moral PERSONAL.



Cada uno de nosotros tiene consciente e inconscientemente un conjunto de pautas que marcan su comportamiento. Este es nuestro propio código moral que puede o no coincidir completamente con el código social en que vivimos, el cual por supuesto ha contribuido en gran medida determinar al nuestro.



El contenido del código moral personal es el conjunto de normas que organizan nuestro comportamiento.



EL REMORDIMIENTO.



Una de las consecuencias mas comunes del sentimiento de culpa es el remordimiento. Clínicamente se define como el pesar interno que produce en el alma el haber realizado una mala acción. Es la inquietud que despierta la memoria de una culpa, que va creciendo imperceptible dentro de uno. La vivencia del remordimiento es como tener un objeto intragable atravesado en la garganta, que finalmente se volverá contra uno mismo. El problema principal del remordimiento es que muchas veces se desconoce su origen. Se experimenta como una sensación que esta continuamente presente pero no se sabe exactamente cual es la culpa que está escondida detrás originando este malestar.



2. ORÍGENES de la CULPABILIDAD.

a) La culpa RESIDUAL: Esta culpa es la reacción emocional que lleva uno consigo desde sus memorias infantiles. Estos productos de culpa son numerosos y funcionan en el caso de los niños, aunque tambien, en casos, la gente mayor sigue cargando con ellos.



Estas reacciones de culpa se producen porque en la infancia el niño aprende a ser manipulado por los adultos y estas mismas reacciones pueden seguir funcionando en el hombre que a dejado de ser niño para covertirse en adulto.



b) La culpa AUTOIMPUESTA: Aquí el individuo se siente inmovilizado por cosas que ha hecho recientemente y es impuesta por si mismo cuando se infringe una norma adulta o código moral adulto.



Entre las culpas autoimpuestas están el haber reñido con alguien y luego detestarse por haberlo hecho.



Puedes seguir lamentándote hasta el fin de tus días, pensando en lo malo que has sido, y lo culpable que te sientes. Tu culpabilidad es una tentativa de cambiar la historia, de desear que las cosas no fueran como son. Pero la historia es así y no puedes hacer nada la respecto.



c) Culpas RELACIONADAS.



--- La culpa relacionada con alguna enfermedad de los padres.

La enfermedad de uno de los padres es un super - fabricante de culpas: " me has hecho subir la presión", alusiones a que " me estas matando" o "provocando un ataque al corazón" son muy eficientes a la vez que te culpabilizan de todas las dolencias típicas de la vejez. Y si eres vulnerable puedes llegar a sentirte culpable de la muerte de uno de tus padres.



--- La culpa relacionada a la amante o cónyuge.

La culpabilidad por el "si tu me quisieras" es una de las maneras eficaces de manipular a un amante. Esta técnica es particularmente útil cuando uno quiere castigar a su pareja por algo que ha hecho. Es como si el amor dependiera de un tipo de comportamiento determinado. Cada vez que alguien no esta a la altura de lo que se espera de él se puede usar la culpa para hacerlo volver al redil. Tiene que sentirse culpable de no amar al otro.



--- Hay varias culpas relacionadas más, tales como la culpabilidad en la escuela, en el sexo, en relación a los hijos, etc.



3. Algunas FALSAS retribuciones de la CULPABILIDAD.



Existe la tendencia de creer que si te sientes lo suficientemente culpable, a la larga quedarás exonerado de tu mal comportamiento. Esta retribución de perdón es la base de la mentalidad carcelaria, por lo cual el preso paga sus pecados sintiéndose terriblemente mal durante un largo tiempo. Cuando más grande haya sido el delito, más largo será el período que se necesite para lograr el perdón.



La culpa es una espléndida manera de ganarse la compasión de la gente. Y no importa si el deseo de compasión demuestra claramente que tienes una pobre idea de ti mismo. En este caso prefieres que los demás sientan pena por ti en vez amarte y respetarte a ti mismo. En este sentido, la culpa aparece psicológicamente como una excelente manera de provocar la compasión de los otros: " Si no pueden amarme y respetarme por mi mismo al menos les daré pena".



4. Como DEJAR de sentirse culpable.



El sentimiento de culpa, como dijimos, sobreviene independientemente de que hayamos realizado un acto que transgreda las pautas sociales. Si estamos en esta situación, la forma de solucionarlo es resolver la tensión que existe en nuestro interior, a través de una tarea introspectiva y autoanalítica. Pero a veces la culpa aparece cuando efectivamente hemos cometido un acto que ha herido a otros. En ese caso el sentimiento de culpa es coherente con lo que hemos hecho y entonces resolver el problema internamente no alcanza, puesto que la persona dañada nos hará notar con su rechazo, castigo o indiferencia que hemos obrado "mal", por llamarlo de algún modo.



Lo que está entonces en nuestras manos para resolver el sentimiento de culpa es realizar acciones concretas para reparar el daño ocasionado. Pedir disculpas, preguntar que se puede hacer para recomponer la situación, reconocer que nos hemos equivocados; son actitudes si bien pueden parecer difíciles o avergonzantes, en realidad tienen un efecto profundamente reparador. Si tiene algún problema pendiente, donde usted instuye que gran parte de la responsabilidad de una malentendido es suya, recuerde que "lo cortés no quita lo valiente" y decídase a realizar esta medida sencilla, atreviéndose a decir " perdón ". Después de haberlo hecho vera como vuelve a respirar mejor.



5. ESTRATÉGIAS para ELIMINAR la CULPABILIDAD.


--- Yo hago lo mío y tu haces lo tuyo.

--- No estoy en este mundo para llenar tus expectativas.

--- Ni tú estas en el mundo para llenar las mías.

--- Tú eres tú y yo soy yo.

--- Si causalmente nos encontramos será hermoso.

--- Si no, no importa.

Fritz PERIS.



En primer lugar tenemos que tner en cuenta que " La culpa no es una manera natural de comportarse es una reacción emocional aprendida, que solo puedes utilizarse cuando la víctima le muestra al explotador que es sensible a la culpabilidad," ( Dyer) .



Empieza a mirar el pasado como algo que jamas puede modificarse, sientas lo que sientas respecto a el. ¡ Sé acabó! Y cualquiera que sea la culpa que escojas, no te servirá para cambiar al pasado. Graba este mensaje en tu conciencia " Mi sentimiento de culpabilidad no cambiara el pasado ni hará que yo sea una persona mejor" Este tipo de enfoque te ayudara a diferenciar la culpabilidad del conocimiento que puedas sacar al pasado.



Pregúntate a ti mismo lo que estas evitando en el presente por culpa del pasado. Al trabajar en este sentido eliminaras la necesidad de culpa.



Empieza a aceptar en ti mismo cosas que tu has escogido pero que le pueden disgustar acierta gente.



Trata de enseñarles a las personas que tienen que ver con tu vida y que tratan de manipularte por medio de la culpa de que tu eres muy capaz de enfrentarte con las desilusiones que les provoque tu comportamiento. El resultado tardará en llegar, pero el comportamiento de aquella gente empezará a cambiar cuando vean que no te pueden forzar a sentirte culpable. Una vez que logres desconectar la culpa, la posibilidad de manipularte y de controlarte emocionalmente habrá desaparecido para siempre.



Ahora, es necesario considerar que la culpa es una EMOCIÓN auto-anulante, es una elección personal, es una reacción que podemos controlar si hemos entendido el mecanismo que la produce. Uno puede vivir culpable toda la vida, pero la emoción de sentirse libre de toda culpa es como haber recuperado la inocencia y la creatividad..



Finalmente, la culpabilidad es en nuestra CULTURA una herramienta útil para manipular a los demás y una inútil pérdida de tiempo. Una vez desconectado el mecanismo de culpa, desaparece la posibilidad de ser controlado y manipulado emocionalmente.



No es la experiencia del día de hoy lo que vuelve locos a los hombres. Es el remordimiento por algo que sucedió ayer, y el miedo a lo que nos pueda traer el mañana..



Hay dos días que no nos deben de preocupar. Uno de esos días es ayer y otro día es mañana.



No hay nada mejor que aceptar con serenidad todo lo que no puede ser cambiado, por que ya pasó.



Decidamos vivir aquí y ahora sin asociaciones negativas del pasado.



@torres.

Reglas ESTRATÉGICAS.

Reglas ESTRATÉGICAS.

1. SER MISTERIOSO E IMPREDECIBLE.

"Cualquiera que tenga forma puede ser definido, y cualquiera que pueda ser definido puede ser vencido". Sun Bin(Arte de la Guerra II)

"No obrar siempre igual. Así se confunde a los demás, especialmente si son competidores. No hay que obrar siempre de primera intención, pues nos captarán la rutina y se anticiparán y frustrarán las acciones. Tampoco hay que actuar siempre de segunda intención, pues entenderán la treta cuando se repita" El Arte de la Prudencia (Baltasar Gracián)

"Sé extremadamente sutil, discreto, hasta el punto de no tener forma. Sé completamente misterioso y confidencial, hasta el punto de ser silencioso. De esta manera podrás dirigir el destino de tus adversarios". El Arte de la Guerra (Sun Tzu)

"Hay que ingeniárselas, por encima de todo, para que cada una de nuestras acciones nos proporcionen fama de hombres grandes y de ingenio excelente". El Príncipe (Maquiavelo)

"Si el soberano no es misterioso, los ministros encontrarán la oportunidad de tomar y tomar." Huanchu Daoren.


2. HACER QUE NADIE SEPA LO QUE PIENSAS.

"Que el enemigo nunca sepa lo que piensas". Mario Puzo en El Padrino

"Confundir a los contrincantes significa actuar de tal manera que les impida mantener la mente en calma. Intenta varias maniobras según la oportunidad del momento, haciendo pensar al contrincante que ahora vas a hacer esto, después lo otro, y a continuación algo distinto, hasta que veas que empieza a estar desconcertado, y así ganar a voluntad". El Libro de los Cinco Anillos (Miyamoto Musashi)

"Todo el mundo conoce la forma mediante la que resulto vencedor, pero nadie conoce la forma mediante la que aseguro la victoria". El Arte de la Guerra (Sun Tzu)


3. HABLAR MENOS DE LO QUE SE DEBERÍA.

"Alá dió al hombre dos oidos y una boca para hablar la mitad de lo que se escucha". Proverbio árabe.

" Nunca se debe empezar a hablar antes de que lo hagan los subordinados. Cuanto mas tiempo se permanezca callado, más pronto empezarán los demás a hablar. Y mientras lo hacen, uno puede comprender sus verdaderas intenciones." Huanchu Daoren.


4. CUANDO HAY QUE DEJAR ELEGIR A ALGUIEN, QUE SÓLO ELIJA ENTRE LO QUE USTED QUIERA.

Es el ejemplo de técnica de venta en el que decimos: ¿Prefiere que le entreguemos hoy en la tarde o mañana? Elijan lo que elijan, siempre ganamos, condicionamos la respuesta.

"Las heridas y cualquier otro mal que los hombres se ocasionan a sí mismos espontáneamente y por su propia elección son a largo plazo menos dolorosas que aquellas que les ocasionan los otros." El Príncipe (Maquiavelo)


5. QUE OTROS HAGAN LAS COSAS POR USTED.

"Es una gran suerte de los poderosos acompañarse de hombres de gran entendimiento que les saquen de todos los problemas causados por la ignorancia y que incluso peleen por ellos las luchas más difíciles. El que no pudiera alcanzar a tener la sabiduría en servidumbre, que la alcance en la amistad". El Arte de la Prudencia (Baltasar Gracián)


6. QUE SU JEFE NO SEPA NI SOSPECHE QUE USTED ES MAS LISTO QUE ÉL.

"Toda derrota es odiosa, y si es sobre el jefe o es necia o es fatal. Siempre fue odiada la superioridad, y más por los superiores. Será fácil hallar quien quiera ceder en éxito y en carácter, pero no en inteligencia, y mucho menos un superior. A los jefes les gusta ser ayudados, pero no excedidos". El Arte de la Prudencia (Baltasar Gracián)


7. HACER QUE LA GENTE DEPENDA DE USTED.

"Un príncipe sabio ideará la forma para mantener a todos los ciudadanos en todas las circunstancias en situación de dependencia del Estado y de él; y entonces ellos siempre confiarán." El Príncipe (Maquiavelo)

"Hacerse indispensable. Más se saca de la dependencia que de la cortesía; el satisfecho vuelve inmediatamente la espalda a la fuente. La primera lección de la experiencia debe ser entretenerla, pero no satisfacerla; así se conserva la dependencia que los demás tienen; incluso la del Rey." El Arte de la Prudencia (Baltasar Gracián)


8. CONFIAR EN EL INTERÉS DEL PRÓJIMO, NO EN SU AGRADECIMIENTO.

"La forma mejor y más rápida de hacer fortuna es dejar que los demás vean claramente que está en su propio interés promocionar el tuyo" Jean de la Bruyére..

Si se va a pedir ayuda a alguien, no hay que recordar los favores del pasado, encontrarán las formas de ignorarlo. Hay que encontrar algo en la petición que le pueda beneficiar y exagerarlo. Entonces, la otra parte responderá con entusiasmo, ya que también podrá sacar provecho.


9. La información es el poder: INVESTIGUE.

"Los espías nativos se contratan entre los habitantes de una localidad. Los espías internos se contratan entre los funcionarios enemigos. Los agentes dobles se contratan entre los espías enemigos. Los espías liquidables transmiten falsos datos a los espías enemigos. Los espías flotantes vuelven para traer sus informes. Entre los funcionarios del régimen enemigo, se hallan aquéllos con los que se puede establecer contacto y a los que se puede sobornar para averiguar la situación de su país y descubrir cualquier plan que se trame contra ti, también pueden ser utilizados para crear desavenencias y desarmonía". El Arte de la Guerra (Sun Tzu)


10. LIBERESE TOTALMENTE DE SUS ENEMIGOS.

Prefiero no comentar nada, absolutamente nada sobre este tema, los refiero si desean a: El Arte de la Guerra (Sun Tzu)


11. NO DISCUTIR, ACTUAR.

"Pensar y actuar son la misma cosa". Proverbio Zen.

"Nunca se debe discutir. En sociedad no se debe discutir nada, sólo hay que ofrecer resultados." Benjamín Disraeli.

Cualquier victoria en una discusión creará resentimiento duradero y será peligroso a la larga. Es mejor que los demás cambien de opinión a través de las acciones: hay que demostrar, no explicar.Cuando se acaba una discusión, todas las partes están mas convencidas de sus ideas. En realidad, no vale para nada discutir, salvo para enmascarar otras tretas.


12. ELIJA SUS ENEMIGOS Y MUÉVALOS A SU ANTOJO.

"Si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo, serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas". El Arte de la Guerra (Sun Tzu)

"Hay muchas gentes que estiman que un príncipe sabio debe, cuando tenga la oportunidad, fomentarse con astucia alguna oposición a fin de que una vez vencida brille a mayor altura su grandeza". El Príncipe (Maquiavelo)

" Un jefe que conoce a los soldados " es un método practicado siempre en tiempos de conflicto, tras haber alcanzado la maestría a la que uno aspira: habiendo logrado el poder del conocimiento del arte de la guerra, piensa en los adversarios como en tus propios soldados, sabiendo que puedes ordenarles lo que desees y manejarles con libertad. Tú eres el jefe, los adversarios son las tropas. Esto requiere práctica". El Libro de los Cinco Anillos (Miyamoto Musashi)

"Los buenos guerreros hacen que los adversarios vengan a ellos, y de ningún modo se dejan atraer fuera de su fortaleza. Si haces que los adversarios vengan a ti para combatir, su fuerza estará siempre vacía. Si no sales a combatir, tu fuerza estará siempre llena. Este es el arte de vaciar a los demás y de llenarte a ti mismo.Lo que impulsa a los adversarios a venir hacia ti por propia decisión es la perspectiva de ganar. Lo que desanima a los adversarios de ir hacia ti es la probabilidad de sufrir daños." El Arte de la Guerra (Sun Tzu)

"Al hombre sabio le son más útiles sus enemigos que al necio sus amigos. Una malevolencia suele allanar montañas de dificultad que la benevolencia no se atrevería a pisar. A muchos sus enemigos les fabricaron su grandeza. Es más fiera la lisonja que el odio, pues éste señala defectos que se pueden corregir, pero aquélla los disimula. La cautela es grande cuando se vive junto a la emulación, a la malevolencia". El Arte de la Prudencia (Baltasar Gracián)


13. LA RETIRADA NO ES LA RENDICIÓN.

"Una retirada a tiempo vale mas que mil victorias" Napoleón.

"Si puedes ganar la batalla, lucha; si no, retírate". Mao Tse Tung (estrategia y táctica)

Estrategia 36: De las 36 estrategias, la definitiva es la última: retirarse.Retirarse cuando todo falla es la estrategia definitiva. Pero no significa huir definitivamente. Al enfrentarnos con un enemigo infinitamente superior, se puede rendir, negociar o retirarse. La retirada no significa la derrota total, el compromiso significa una media derrota y la rendición, la derrota total.

Para Sun Tzu representa someterse temporalmente al poderoso, en espera de una transición a una nueva fase. En la Segunda Guerra Mundial, los soviéticos se retiraron hasta Moscú, dejando todo arrasado. Aliados con el general invierno, cuando pararon ahí a los alemanes, la contraofensiva les dejó en Berlín.

Hay que recordar que fracasar es fácil, pero hacerlo con gracia y éxito puede ser más difícil que el mismo éxito. Además, se aprende mas de los fracasos que de los aciertos. Como recomendación final, la retirada nunca debe hacerse sin pensar, de forma impulsiva. No hay que considerar que retirarse es una manera de escapar a los desafíos, si no una manera de enfrentarse mejor a ellos.


14. Concentrar los esfuerzos. BUSCAR PUNTOS DÉBILES.

"Encontrar el punto débil de cada uno: este es el arte de mover las voluntades. Es más una destreza que determinación. Es saber por dónde se ha de entrar a cada uno. Primero hay que conocer el carácter, después tocar el punto débil, insistir en él, pues infaliblemente se quedará sin voluntad". El Arte de la Prudencia (Baltasar Gracián)


15. QUE OTRO HAGA EL TRABAJO SUCIO.

"Los príncipes debe ejecutar a través de otros las medidas que puedan acarrearle odio y ejecutar por sí mismo aquellas que le reportan el favor de los súbditos. Debe estimar a los nobles, pero no hacerse odiar del pueblo." El Príncipe (Maquiavelo)

Estrategia nº 3: "Matar con un cuchillo prestado"Significa utilizar los recursos ajenos en provecho propio. En vísperas de la invasión de la Unión Soviética, los servicios de inteligencia alemanes proporcionaron a los soviéticos pruebas inventadas de que el mariscal ruso Mijail Tujachevski conspiraba contra Stalin. Como consecuencia, los mismos soviéticos ejecutaron a Tujachevski y a otros siete mariscales que Alemania consideraba obstáculos esenciales para la inmediata invasión. 36 estrategias chinas.


16. DECIR A LOS DEMÁS LO QUE QUIEREN OÍR.

"Ningún hombre tiene que desesperarse pensando que no obtendrá conversos para la causa más extravagante si tiene el arte de suficiente para representarla con colores favorables." David Hume.

"La verdad es fría, no resulta cómoda. Una mentira es mas hermosa. Es mucho mas interesante y provechoso fantasear que decir la verdad." Joseph Weil, estafador.


17. UNA VEZ QUE SE DECIDE, ACTUAR SIN VACILAR.

Si no tenemos claro que línea de acción tomar, mejor no empezar. Las dudas y vacilaciones lo estropearán. Todos admiran al audaz, nadie al tímido.

"Camina o siéntate, pero no dudes." Proverbio Zen.

"Creo que es mejor ser impetuoso que prudente, proque la fortuna es mujer, y se si desea dominarla, se puede ver que se deja conquistar por el audaz más que por aquellos que actúan fríamente." El Príncipe (Maquiavelo)


18. ATACAR A LAS EMOCIONES DEL CONTRARIO, BUSCAR EL DESEQUILIBRIO.

Eliminar el corazón: Cuando luchas con un enemigo y parece que estás ganando por tu habilidad en esta ciencia, el adversario quizás todavía mantenga la esperanza y, aunque aparentemente derrotado, se niegue a reconocer internamente la derrota. " Eliminar el corazón " se aplica en estos casos. Esto significa cambiar repentinamente de actitud, para hacer que el enemigo vez de mantener esa idea; lo principal en este caso es observar cómo se siente derrotado desde el fondo de su corazón. Puedes " eliminar el corazón " (La Esperanza) de la gente con armas, con tu cuerpo, o con tu mente. Esto no ha de entenderse de una sola manera. Cuando tus enemigos han perdido completamente el corazón (la esperanza), ya no tienes que prestarles atención nunca más. En otro caso, manténte alerta. Si los enemigos conservan aún sus ambiciones, difícilmente sucumbirán. El Libro de los Cinco Anillos (Miyamoto Musashi) Recuerda solo te recomiendo usar estas tacticas en forma defensiva y para protegerte.


19. CONCENTRAR ESFUERZOS.

"La mejor estrategia es ser siempre muy fuerte, sobre todo en el momento decisivo. No hay ley estratégica superior que mantener las fuerzas concentradas. Hay que actuar con la máxima concentración." Karl Von Clausewitz.

"Se debe apreciar la intensidad más que la extensión. La perfección reside en la calidad, no en la cantidad. La extensión por sí sola nunca se eleva por encima d ela mediocridad, y es la desgracia de los hombres con amplios intereses generales que mientras les gustaría tener un dedo en todas las tartas, no lo tienen en ninguna." El Arte de la Prudencia (Baltasar Gracián



20. UNA VEZ QUE SE HA GANADO, HAY QUE SABER PARAR.

"Conocer cuando las cosas están en su punto, en su sazón, y saberlos disfrutar. Todas las obras de la naturaleza llegan al colmo de su perfección: hasta allí fueron ganando, desde allí irán perdiendo". El Arte de la Prudencia (Baltasar Gracián)



21. HAY MAS REGLAS, pero en aplicación de la regla número tres, por ahora no les voy a contar todo lo que sé.

Los árboles retorcidos sobreviven al hacha del leñador, no así los árboles rectos. Proverbio hindú.

@torres.

Los nombres de pila de las PERSONAS y su significado.

Los nombres de pila de las PERSONAS y su significado.


A

Aarón (excelso), I-VII
Abdón (siervo de Dios), 30-VII
Abel (ídolo), 28-XII
Abelardo (muy noble), 28-XII
Abrahán (padre de muchedumbres), 9-X
Absalón (mi Padre, Dios, es bienestar), 2-III
Acacio (sin malicia), 9-IV
Adalberto (brillante por su nobleza), 15-II
Adán (hecho de tierra), 29-VII
Adela (noble), 8-IX
Adelaida (de linaje noble), 5-II
Adelino (amigo de noble estirpe), 21-X
Adelmaro (de ilustre estirpe) 11-IX
Adolfo (lobo noble), 27-IX
Adón (señor), 16-XII
Adrián (de la ciudad de Adria), 8-VII
Agueda (buena), 5-II
Agustín (= Augusto), 28-VIII
Alberto (brillante por su nobleza), 15-XI
Albina (blanca), 16-XII.
Alejandro (defensor de los hombres), 3-V
Alejo (que repele el mal), 17-VII
Alfonso (dispuesto al combate), I-VIII
Alfredo (amigo de los elfos o dioses), 17-I
Alicia (noble), 23-VI
Alipio (sin pena), 15-VIII
Almudena (granero), 9-XI
Alvaro (vigilante), 19-II
Amadeo (que ama a Dios), 30-IV
Amaro (de gran riqueza), 25-I
Ambrosio (inmortal), 7-XII
Amelia o Amalia (enérgica), 31-V
Ana (gracia de Dios), 26-VII
Ananías (gracia del Señor), I-XII
Anastasia (resucitada), 28-X
Anatolio (oriental), 20-XI
Andrés (varonil), 30-XI
Ángel (enviado), 2-X
Anselmo (que tiene la protección divina), 21-IV
Antero (florido), 3-I
Antonio (floreciente), 13-VI
Aquiles (sin labio), 7-XI
Araceli (altar del cielo), 2-V
Aránzazu (espino), 9-IX
Arcadio (de Arcadia, venturoso), 4-III
Aresio (de Ares, dios de la guerra), 10-VI
Ariadna (o Aridna, dulce cantante), 17-IX
Aristides (hijo del mejor), 31-VIII
Armando (guerrero obstinado) 4-XII
Arnaldo (luchador como un águila), 10-II
Artemio (incolúmne), 6-VI
Arturo (oso noble), I-IX
Atanasio (inmortal), 2-V
Augusto (magnifico), 7-V
Áurea (dorada), 19-VII
Aurelia (dorada), 25-X
Aureliano (dorado), 16-VI
Aurelio (dorado), 27-VII


B

Baldomero (luchador famoso), 27-II
Balduino (amigo valiente), 26-VIII
Baltasar (protegido de Baal), 6-I
Bárbara (extranjera), 4-XII
Bartolomé (hijo de labrador), 24-VIII
Basileo (regio), 26-IV
Beatriz (que hace feliz), 18-I
Belén (casa de pan), 25-XII
Beltrán (cuervo brillante), 1-VIII
Benedicto (bendito), 7-V
Benigno (bueno, amable), 28-VI
Benjamín (hijo de dicha), 31-III
Bernabé (gemelo), 11-VI
Bernardo (oso fuerte), 14-IV
Blanca (brillante, distinguida), 5-VIII
Blas (tartamudo), 3-II
Bonifacio (bienhechor), 8-V
Bruno (moreno), 6-X



C

Calixto (bellísimo), 14-X
Camilo (que prepara el sacrificio), 14-VII
Cándida (blanca), 29-VIII
Carina (querida), 7-XI
Carlos (hombre fuerte), 4-XI
Carmen (viña), 16-VII
Casiano (de Casio), 26-III
Casimiro (que enseña la paz), 4-III
Casio (cazador con red),
Catalina (pura), 29-IV
Cayetano (de Gaeta), 7-VIII
Cayo (alegría de padres), 4-I
Cecilia (ciega), 22-XI
Ceferino (como el céfiro), 26-VIII
Celia (celestial), 21-X
Celso (excelso), 1-IV
Cesáreo (el que nace abierta la madre), 27-VIII
Cipriano (de Chipre), 12-X
Cirilo (señorial), 27-VI
Cirino (señorial), 12-VI
Ciro (sol), 14-VII
Claudio (cojo), 26-IV
Cleofás (esclarecido por su gloria), 25-IX
Clotilde (que lucha con gloria), 3-VI
Colombo (paloma), 13-IX
Columba (paloma), 17-IX
Columbano (como paloma), 17-IX
Conrado (de consejo atrevido), 22-III
Constancio (constante), 26-VIII
Constantino (firme), 27-VII
Cosme (adornado), 26-IX
Cristina (cristiana), 15-XII
Cristóbal (que lleva a Cristo), 10-VII


D

Daciano (de Dacia), 4-VI
Dacio (de Dacia), 14-I
Dámaso (domador), 11-XII
Damián (hombre de pueblo), 26-IX
Daniel (Dios es mi juez), 21-VII
Dario (protector), 19-XII
David (amado), 29-XII
Demócrito (juez del pueblo), 31-VII
Diego (= Santiago), 13-XI
Dimas (moribundo), 10-V
Domingo (el día del Señor), 8-VIII
Donato (donado), 9-II
Dorotea (don de Dios), 6-II



E

Edmundo (que defiende sus bienes), 16-XI
Eduardo (fuerte por su riqueza), 18-III
Eduvigis (luchadora), 16-X
Efrén (fructífero), 9-VI
Elena (luna), 18-VIII
Elías (mi Dios es Yahvé), 27-II
Elisa (que jura por Dios), 5-XII
Eliseo (Dios es salvación), 14-VI
Emiliano ( = Emilio), 29-IV
Emilio (amable), 22-V
Enrique (rico en fincas), 13-VII
Epifanía (manifestación), 6-I
Erico (que merece honor), 18-V
Ernesto (potencia de águila), 7-XI
Esdras (Dios ayuda), 13-VII
Esiquio (alma buena), 26-XI
Esteban (corona), 26-XII
Ester (estrella), 24-V
Eugenia (bien nacida), 25-XII
Eulalia (que habla bien), 12-II
Eusebio (piadoso), 21-VI
Eva (mujer), 19-XII
Evaristo (muy agradable), 26-X
Ezequiel (Dios es fuerte), 10-IV


F

Fabián (hijo de Fabio), 20-I
Fabio (que cultiva habas), 31-VII
Fabiola (hija de fabio), 21-III
Facundo (elocuente), 27-IX
Faustino (feliz), 15-II
Fausto (feliz), 6-IX
Federico (señor pacífico), 18-VII
Feliciano (feliz), 24-I
Felipe (amigo de los caballos), 3-V
Félix (feliz), 7-I
Fermín (firme), 7-VII
Fernando (Hernando o Hernán, bravo en la paz), 30-V
Fidel (fiel), 24-IV
Fortunato (afortunado), 23-IV
Francisco (frances), 4-X
Fulgencio (que resplandece), 16-I



G

Gabriel (fortaleza de Dios), 19-IX
Genoveva (de buena estirpe), 3-I
Gerardo (fuerte con la lanza), 24-IX
Germán (hermano), 6-IX
Gertrudis (fuerza de lanza), 17-XI
Gisela (vara), 7-V
Godofredo (paz con Dios), 7-XI
Gonzalo (luchador en la guerra), 26-I
Gregorio (vigilante), 3-XI
Guadalupe (rio de lobos), 12-XII
Guido (guia), 31-III
Guillermo (que quiere el yelmo), 10-I
Guzmán (buen hombre), 8-VIII



H

Héctor (guerrero valiente) 4-XII
Heliodoro (don del sol), 3-VI
Heraclio (gloria de los héroes), 22-X
Heriberto (distinguido por su ejército), 16-III
Hilarión (alegre), 21-X
Hildegarda (bastón de combate), 17-IX
Homero (que no ve), 1-XI
Honorato (honrado), 27-VIII
Honorio (digno de honor), 30-IX
Hugo (inteligencia clara), 15-V
Humberto (destacado gigante), 25-III


I

Ifigenia (de mucho linaje), 25-IX
Ignacio (ardiente), 31-VII
Ildefonso (o Alfonso, dispuesto al combate), 23-I
Inés (cordera), 21-I
Inmaculada (sin mancha), 8-XII
Inocencio (que no tiene culpa), 22-VI
Irene (paz), 5-IV
Ireneo (pacífico), 28-VI
Isaac (el que se rie), 17-VIII
Isabel o Elisa (la que jura por Dios), 17-XI
Isaias (salvación de Yahvé), 6-VII
Ismael (Dios ha oído), 17-VI
Ivon (Iván o Juan), 19-V



J

Jacinto (flor y piedra preciosa), 17-VII
Jacob (Dios protege), 23-VIII
Jaime (= Santiago), 25-VII
Javier (casa nueva), 3-XII
Jeremías (Yahvé levanta), 1-V
Jerónimo (nombre sagrado), 30-IX
Jesús (salvación de Yahvé), 1-I
Joaquím (Yahvé prepara), 26-VII
Joel (Yahvé es Dios), 13-VII
Jonás (paloma), 21-VII
Jorge (agricultor), 23-IV
Josafat (Yahvé hace justicia), 12-XI
José (Dios acrecentará), 19-III
Josué (= Jesús, Salvación de Yahvé), 1-IX
Juan (Dios es misericordia), 24-VI
Julián (descendiente de Julio), 28-I
Justino (de Justo), 13-IV
Juvenal (juvenil), 3-V



L

Ladislao (glorioso), 27-VII
Laura (laurel), 1-VI
Laureano (de laurel), 4-VII
Lázaro (Dios es mi auxilio), 11-II
Leandro (hombre del pueblo), 13-XI
Leocadia (¿cuidado del pueblo?), 9-XII
Leonardo (león fuerte), 26-XI
Leoncio (leonino), 18-VII
Leonor (Dios es mi luz), 1-VII
Leopoldo (valiente en el ejército), 15-XI
Lidia (la Lidia), 23-III
Liduvina (amiga de la gente), 4-IV
Lino (tejedor de lino), 23-IX
Lorenzo (de Loreto), 10-VIII
Lucano (brillante), 30-VIII
Lucas (luminoso), 18-X
Lucía (luminosa), 13-XII
Luciano (brillante), 7-I
Lucrecia (afortunada), 23-XI
Luis (= Ludovico, Clodoveo, famoso en la guerra), 21-VI



M

Macario (dichoso), 15-I
Magdalena (de Magdala), 25-V
Manuel (Dios con nosotros), 1-I
Marcelino (= Marcial), 26-IV
Marcelo (= Marcial), 16-I
Marcial (dios de la guerra), 30-VI
Marciano (= Marcial), 6-III
Marcos (nacido en marzo), 25-IV
Margarita (perla), 16-XI
María (excelsa), 18-IX
Mariano (de María), 17-I
Marina (del mar), 18-VIII
Mario (del mar), 19-I
Marta (atractiva), 29-VII
Martín (= Marcial), 11-XI
Mateo (don de Dios), 21-IX
Matías (don de Dios), 14-V
Matilde (que lucha con fuerza), 14-III
Mauricio (de Mauritania), 10-VII
Maximiliano (= Máximo y Emiliano), 29-X
Melchor (rey de la luz), 6-I
Mercedes (favor), 24-IX
Miguel (quien como Dios), 29-IX
Miqueas (quien como Yahvé), 15-I
Moisés (que saca o salva), 4-IX
Mónica (monja, solitaria), 27-VIII
Montserrat (monte aserrado), 27-IV



N

Narciso (flor), 18-III
Natalia (nacida, de Navidad), 27-VII
Nazario (de Nazaret), 12-I
Nemesio (justiciero), 25-VIII
Nicanor (hombre vencedor), 10-I
Nicodemo (vencedor del pueblo), 3-VIII
Nicolás (vencedor del pueblo), 9-V
Nicomedes (que piensa en la victoria), 15-IX
Nieves (blanca, pura), 5-VIII
Noé (descanso), 10-XI
Norberto (norte claro), 6-VIII



O

Octavio (octavo), 20-XI
Odón (fuerte por su riqueza), 18-XI
Onésimo (útil), 16-II
Orestes (montañés), 13-XII
Oriol (dorado), 1-XI
Óscar (dardo de los ases o dioses), 3-II
Oseas (que socorre), 4-VII
Oswaldo (que tiene el poder de los ases o dioses), 5-VIII
Otilia (de Oto), 13-XII
Oto (= Otón = Odón), 2-VII



P

Pablo (pequeño), 29-VI
Pancracio (que todo lo puede), 12-V
Patricio (noble), 28-IV
Paula (pequeña), 3-VI
Pedro (piedra), 29-VI
Petronila (hija de Pedro), 31-V
Pío (piadoso), 21-VIII
Poncio (quinto), 11-V
Porfirio (purpúreo), 15-IX
Primo (primero), 9-II
Priscila (antigua), 8-VII
Probo (honrado), 15-III



R

Rafael (Dios curó), 29-IX
Raimundo (consejero), 7-I
Ramiro (consejero), 13-III
Ramón (= Raimundo), 31-VIII
Raúl (Rodolfo), 30-XII
Rebeca (lazo), 1-XI
Reinaldo (poderoso por el consejo), 27-IV
Renato (o René, vuelto a nacer), 26-IX
Ricardo (muy rico), 7-II
Rigoberto (brillante por su riqueza), 12-X
Rita (= Margarita), 22-V
Roberto (de brillante fama), 17-IX
Rodrigo (rico en fama), 13-III
Rogelio (luchador famoso), 16-IX
Román (= Romano), 3-IV
Romualdo (lancero famoso), 19-VI
Roque (elevado), 16-VIII
Rosalia (rosal), 23-VIII
Rosario (rosas de la Virgen), 7-X
Rosendo (que defiende la gloria), 1-III
Rufo (rojo), 27-VIII
Ruperto (= Roberto), 27-III



S

Salomé (pacífica), 22-X
Salomón (pacífico), 5-XI
Salvador (el nombre de Jesús), 6-VIII
Salvio (salvado), 26-VI
Samuel (el nombre de Dios), 20-VIII
Sansón (hijo del sol), 27-VI
Santiago (Sant Yago o Jacobo - Dios protege), 25-VII
Sara (princesa), 12-IX
Sebastián (venerable), 20-I
Segismundo (que protege con la victoria), 1-V
Sergio (hazañoso), 8-IX
Severino (severo), 8-I
Simeón (el que obedece), 8-X
Simón (chato), 28-X
Siro (de Siria), 12-IX
Sixto (sexto), 3-IV
Sofía (sabiduría), 30-IV
Susana (azucena), 11-VIII



T

Tadeo (el que alaba), 28-X
Tarsicio (de Tarso), 31-I
Teodora (don de Dios), 7-V
Teodosia (dada por Dios), 2-IV
Teófanes (el que manifesta a Dios), 4-XII
Teófila (querida de Dios), 28-XII
Teresa (o terasia, de la isla de Tera),
Timoteo (que honra a Dios), 26-I
Tito (seguro, a salvo), 26-I
Tobías (Dios es bueno), 2-XI
Tomás (gemelo), 3-VII
Toribio (tumultuoso), 23-III



U

Ubaldo (espíritu audaz), 16-V
Urbano (de la ciudad), 25-V
Ursula (osita), 21-X



V

Valentín (fuerte), 14-II
Valeriano (fuerte), 28-XI
Velerio (o Valero, fuerte), 29-I
Venancio (cazador), 13-X
Verónica (verdadero retrato), 29-VIII
Vicente (el que vence), 5-IV
Víctor (vencedor), 16-IX
Victorino (victorioso), 5-IX
Victorio (victorioso), 30-X
Vidal (vital), 26-VI
Virgilio (que florece), 6-III
Vladimiro (de gran poder), 1-XI



W

Wilfredo (amigo voluntarioso), 9-XII



Z

Zacarías (Dios recordó), 5-XI
Zaqueo (puro), 23-VIII



Varias fuentes. Recopilación realizada por A. Torres Sánchez.

El Santo Grial.

El Santo Grial.

Los judíos celebran en ’Jueves Santo’ el sacrificio del cordero pascual. Jesucristo se reunió con sus discípulos para compartir con ellos la celebración, y tuvo lugar la llamada Ultima Cena. Tomando pan ácimo y un cáliz, Jesucristo lo bendijo y lo entregó a sus discípulos en señal de su entrega total, en cuerpo y sangre.

Mil doscientos años después, la Europa medieval vivía su momento más espiritual y de mayor fervor religioso. Miles de caballeros y plebeyos se unían a las Cruzadas que periódicamente acudían a Tierra Santa para reforzar los efectivos cristianos y defender los llamados reinos latinos.

Innumerables reliquias se atesoraban en casi todos los templos de la cristiandad. Huesos de santos, espinas de la corona de Cristo, pedazos de su cruz, el Santo Sudario y la Sábana Santa, redomas con leche de la virgen o dientes de Santa Oria.

Repentinamente, surgían nuevas leyendas, un nuevo objeto de devoción:

"El Santo Cáliz con que Cristo celebró la Ultima Cena habría sido utilizado también por José de Arimatea para recoger la sangre del Salvador en el Gólgota.

Cuando el discípulo fue encerrado con la acusación de haber robado el cuerpo de Cristo, se le apareció Cristo en la cárcel y le entregó el Grial, el cáliz de la Pasión."


Según la leyenda, José de Arimatea fue uno de los trece discípulos que San Felipe envió a Inglaterra. Establecido con su familia en Glastonbury, o en Avalon según otras fuentes, fundó la primera iglesia consagrada a la Virgen donde depositó el Grial para atender a las necesidades de la Eucaristía.

La leyenda se sitúa en terrenos míticos donde no puede seguirse el rastro de la reliquia de una forma objetiva. Realmente, Glastonbury fue una abadía fundada en el siglo VII sobre un antiguo emplazamiento de culto céltico. Se dijo que allí habían sido enterrados el Rey Arturo y su mujer Ginebra, cuyas tumbas serían encontradas en torno a 1190.

Si Glastonbury ha estado siempre unido al misterio y la leyenda, qué se puede decir de Avalon, la mítica isla donde los campos se cultivaban solos y los árboles daban sus frutos sin necesidad de cuidados. Es la tierra de Guingamor, de Bangon y Morgana, donde el Rey Arturo sería sanado de sus heridas para regresar luego a salvar a los bretones.


De cualquier forma, la versión no es única. Desde que José de Arimatea partió de Jerusalén con el cáliz, otras historias le confieren diferentes destinos.

Un castillo del monte Muntsalvach (algunos identifican con Montserrat, y otros con el francés Mont Saint Michel) habría sido testigo de los prodigios del cáliz. Allí el guardián del Grial, llamado Rey Pescador, se hizo una herida en el muslo con la lanza que el soldado Longinos utilizó para atravesar el costado de Cristo.

La leyenda aquí se amplía con otros elementos mágicos: la lanza y una bandeja igualmente sagrada. Incurable, la herida provocaba los sufrimientos del guardián y la esterilidad de la tierra mientras la herida no pudiera cicatrizar.


Las historias de los caballeros de la Mesa Redonda abundaron en el mito, narrando cómo la santa reliquia se les había aparecido en una de sus reuniones cubierta por un velo, y prendados de su valor, los caballeros partieron en su busca abandonando el círculo que los había mantenido unidos.


Chrétien de Troyes, Wolfram von Eschenbach y algunos otros autores medievales aportaron a la búsqueda del Grial un significado espiritual que a su tradición heredada de muchos mitos precristianos terminó por unirle el sentido religioso de la unión mística con Dios.



Posteriormente, se quisó ver en el Santo Grial un significado "genético" con la transmisión de la sangre de Cristo ("sang real") a través de María Magdalena. Los judíos ortodoxos, como Jesús de Nazaret, estaban obligados a casarse, y se especula que esta María podría haber sido su esposa. Ella habría emigrado a Francia y trasmitido su herencia a ciertas dinastías.


Cuando se popularizó la leyenda del Santo Grial, por todas partes aparecieron multitud de cálices que pretendían ser el único verdadero, y todos ellos se rodearon de sus propias historias justificando su origen y su santidad.


En España, la Catedral de Valencia posee el Grial de mayor devoción.

Según esta tradición, el cáliz habría sido conservado por Pedro y posteriores papas de la Iglesia que durante algo más de dos siglos lo utilizaron para consagrar la Eucaristía.


En la persecución que el emperador Valeriano desencadenó contra los cristianos, el papa Sixto II antes de ser martirizado hacia el 258, se lo habría confiado a su diácono Lorenzo.

El discípulo (del ya mártir Sixto II) envió, acompañado por una carta, el cáliz a Huesca.

El obispo Auduberto, para proteger el cáliz de la invasión musulmana, escondió la reliquia en una cueva que habitaba el ermitaño Juan de Atarés, y donde posteriormente sería fundado el monasterio de San Juan de la Peña.

Desde allí en 1399, Martín el Humano, Rey de Aragón, que lo custodió en la Aljafería de Zaragoza hasta que Alfonso el Magnánimo lo llevó primero a su Palacio del Real y posteriormente a la Catedral de Valencia en 1437. Desde 1914, el cáliz valenciano recibe el culto en la Capilla del Santo Cáliz.


Esta pieza fue fabricada en ágata o cornalina oriental de color rojo, con un pie de concha del mismo color, y vara y dos asas de oro primorosamente labradas. Las incrustaciones de perlas y piedras preciosas fueron añadidas ya en la Edad Media. Los arqueólogos sitúan su origen en Palestina o Egipto, en una época que podría estar comprendida entre los siglos IV a.C. y I d.C.


Otras leyendas situan el Grial entre Italianos, Britanicos, cátaros del Languedoc:

Los italianos disponen de todo tipo de explicaciones para demostrar la autenticidad de su "Sacro Catino" conservado en Génova desde que los cruzados lo trajeron de Tierra Santa.

Los británicos defienden que la bandeja de cristal de piedra que veneran como Grial fue encontrado en una excavación de Glastonbury.

Otra leyenda de menor difusión, sitúa el Grial en poder de los cátaros del Languedoc. Los mismos cruzados que destruyeron sus creencias a sangre y fuego, estaban seguros de la existencia de un tesoro en el que se incluía la preciada reliquia.

Cuatro días antes de que los representantes del catolicismo conquistaran la fortaleza de Montsegur, donde se decía que el cáliz era custodiado, un grupo de cátaros lo evacuaron llevándose el grial entre otras piezas de valor, y nunca más volvió a saberse de él.


En los presuntos Griales que se conservan, su historia particular explica de una u otra forma cualquier posible objeción a su autenticidad. Así, la duda que podría plantear el que un humilde carpintero de Nazaret dispusiera para su cena de una pieza de tanto valor como ésta, se salva citando algunas fuentes según las cuales el "hombre de familia" que prestó a Cristo la estancia para su celebración sería un acaudalado noble llamado Chusa.

@t

La muerte de un PASTOR.

La muerte de un PASTOR.

Puede sonar paradójico, pero gracias a los modernos medios de comunicación la agonía y muerte de Juan Pablo II supo desnudar la más honda fibra de la cristiandad. Esa fascinación por la suerte del “líder”, del “padre”. El desvelo por el mortuorio sufrimiento del “guía espiritual”.

Todo aquello que coloca al hombre de hoy en el mismo nivel de aflicción que en su día pudo atrapar a cualquier feligrés del Medioevo. Aquí no hay nada extraño. La convicción de que sin un “pastor” no se puede vivir es el legado de un orden labrado desde la convicción del penitente rebaño. Una especie de monárquico vacío que proviene del no tan lejano súbdito, justo lo que el postmoderno ciudadano hereda sin reparos.

Rictus de una cultura que no se entiende sin estos aderezos. Desde el fenecimiento de los príncipes troyanos, Alejandro Magno, Carlos V, la reina Victoria y el propio J. F. Kennedy —sólo por nombrar a los más aplaudidos y “decentes”— el sabor de la “orfandad” devora el alma del que más.

Nadie queda ileso. Por ejemplo, el que escribe hasta hace unos días tenía en mente arremeter contra el modo tan indolente como el Vaticano exponía al maltrecho Sumo Pontífice ante su grey. Una manera lo suficientemente cruel como para descalificar a la doliente moral cristiana. Mas todo ello se deshace (momentáneamente) cuando vemos a esos mismos “martirizadores” sumidos en el profundo pesar de quien pierde a su Señor. Ya sólo queda invocar a un personaje que algún despistado pudiera señalar como digno de otro tiempo, y ello porque a pesar del tan mentado postmodernismo que nos adorna nunca hemos roto lanzas con ese “otro tiempo”.

Todavía conservamos intacta la “devoción” por aquellos que se colocan por nuestras cabezas y nos ordenan sacrificios de toda índole. Y siendo que la Iglesia fue el primer y único espejo que tuvo el Estado (y la política) para inventarse (siglos XI y XII), no podemos soslayar el impacto que la muerte de un papa acarrea. Sobre todo si sopesamos la enorme capacidad de liderazgo que Karol Wojtyla le supo dar a una institución que desde León XIII (1878-1903) busca no perder su sintonía con el mundo laico.

Combinar discursos de perdón para las históricas víctimas de la Iglesia (represión y martirio de herejes y el silencio por el holocausto judío) junto con discursos abiertamente conservadores (condenas al control de la natalidad, a la ordenación de las mujeres y al sexo libre), pasando por la condonación de la deuda externa a la vez que su confrontacional anticomunismo, lo catapultan como un hábil afianzador de un esquema escapado del de ayer.

Incluso quizá llegue a ser canonizado por decir todo lo contrario a lo que hicieron otros santos. Más allá de su ANACRONÍA, la Iglesia y Juan Pablo II (un admirador del místico San Juan de la Cruz, de ahí su predilección por el castellano) advirtieron muy bien la importancia de lo espiritual en el hombre contemporáneo.



@torres.